@1bit1pixel3 Por qué nadie puede doblar un folio ocho veces Dobla un folio por la mitad siete veces. A la octava no entra, y no es porque se ponga gordo. La explicación de siempre es que el grosor se duplica: a los 42 dobleces la pila pasaría de la Luna. Es verdad, y no es la razón. En la séptima la pila mide poco más de un centímetro, y un centímetro no detiene a nadie. Lo que te para está en el canto. Al doblar, el papel no hace una esquina: da la vuelta, y cada capa da la suya. Así que lo que gastas es el número de capas multiplicado por el grosor de la pila — y esas dos cosas se duplican a la vez. El grosor va por dos; el papel que necesitas va por cuatro. En 2002 Britney Gallivan, entonces estudiante de instituto, escribió exactamente cuánto: L = π·t/6 · (2^n + 4)(2^n − 1). Siete dobleces piden 88 cm de tira; doce piden casi 900 metros. Ella consiguió 1.200 metros de papel de seda y los dobló doce veces, y ahí sigue el récord. Para doblar 42 veces y llegar a la Luna hace falta una tira de más de cien mil años luz. La Vía Láctea mide unos cien mil de lado a lado. Nota: en 2011 y 2012 varios grupos llegaron a 13 dobleces, pero pegando rollos de papel higiénico industrial. El récord de Gallivan es con una sola hoja, que es lo que mide Guinness. Y la fórmula es para doblar siempre por el mismo sitio; alternando direcciones sale algo más barato, pero sigue creciendo más rápido que el grosor. #matematicas #divulgacion #curiosidades ♬ sonido original - 1Bit1Pixel
116 DOBLEGAR UN PAPER
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